Bajo el Velo
“Burnout - Ritual Macabro” nació de mi percepción de un agotamiento que se extiende de forma casi epidémica, alcanzando cada vez a más personas y, de manera especialmente inquietante, también a los más jóvenes.
Siempre me ha incomodado una cultura que convierte el rendimiento en medida de valor: producir más, entregar más, superar metas, permanecer disponible. El resultado acaba justificando el desgaste, mientras cuerpo y mente son empujados más allá de sus propios límites.
La canción acompaña el momento en que ese engranaje empieza a fallar. Los colores se apagan, el sentido se desvanece y el cuerpo comienza a decir aquello que ya no puede ser ignorado.
Bajo el Velo, el burnout también se convierte en símbolo de un modelo de vida que consume aquello que pretende perfeccionar. El ritual se rompe cuando surge la posibilidad más difícil: detenerse, reconocer el límite y recuperar aquello que la lógica del rendimiento intentó reducir a un resultado.